Artículos de interés

Auditoría de propiedad industrial

Uno de los más importantes servicios (que con frecuencia se pasan por alto) y que se deben realizar por los profesionales especializados en Propiedad Industrial es una auditoría en marcas registradas. Los profesionales en propiedad industrial dedican mucho tiempo a la presentación y mantenimiento de las marcas registradas. Sin embargo, las marcas registradas no son estáticas. Es imprescindible que los profesionales en Propiedad Industrial vayan de vez en cuando detenerse y revisar los activos de la empresa para asegurarse de que esos activos estén identificados, protegidos y explotados apropiadamente.

Una auditoría en propiedad industrial permite que una empresa repase, maneje y explote adecuadamente la existencia de marcas registradas potenciales, y puede extenderse de una revisión anual manejada internamente a una intervención conducida por el asesoramiento externo de un profesionista especializado en la materia. Las auditorias en propiedad industrial también son conducidas a menudo como parte de un programa para la adquisición de una empresa, los resultados de dicha auditoría pueden consolidar o bien echar para atrás una operación de dicha naturaleza.

Las ventajas de una auditoría en Propiedad Industrial incluyen por su supuesto la identificación de nuevas marcas de fábrica y asegurar la explotación máxima de las nuevas marcas registradas, así como de las ya existentes. Como mínimo, una auditoría en Propiedad Industrial debe incluir un examen de las marcas que utiliza la empresa actualmente y verificar sí se está haciendo uso apropiado de las marcas registradas y avisos comerciales, qué usos se les está dando y una revisión de los eventos que se necesitan tomar en cuenta en dichas marcas registradas. Con este análisis, la auditoría servirá para identificar los activos que no se están debidamente protegidos y así identificar cuales signos distintivos pueden adecuadamente protegerse o bien no ser sujetos de protección por ser signos que no pueden protegerse o bien difíciles de mantener protegidos por falta de una debida explotación.

Mientras que las compañías son generalmente conscientes de sus signos distintivos, una revisión de las líneas de producción, de la publicidad, de los sitios de la Internet y de otros materiales utilizados para la comercialización de los productos que ostentan las marcas, revelará frecuentemente las marcas registradas que no se han identificado, incluyendo en muchos casos marcas que no son marcas en el sentido tradicional generalmente aceptado. Además, una compañía puede haber ampliado el uso de sus marcas en líneas de productos o en mercados nuevos que no se habían contemplado a la hora de presentar las solicitudes de marca correspondientes; en algunos casos, la protección inicial pudo simplemente no haber sido bastante completa.

Por supuesto, no es suficiente tener la marca registrada para un producto en especifico, los registros de marca deben abarcar la protección necesaria no sólo para los productos y servicios actualmente usados por la marca, si no también para que se protejan los productos o servicios con los cuales la marca se puede utilizar en el futuro en las regiones geográficas de interés. Las regiones donde se utilizan o serán utilizadas las marcas, donde una infracción puede ser probable, donde la fabricación puede ocurrir o donde una empresa quiere bloquear los registros en la región que en un futuro sus productos van a ser introducidos en el mercado, deben tomarse también en cuenta. Esto asegura que una empresa se encuentre obteniendo la protección apropiada para explotar y hacer valer sus derechos de marcas registradas en relación con los productos o servicios y las zonas geográficas de interés. Una de las mejores razones para llevar a cabo una auditoria de marcas servirá también para identificar oportunidades para incrementar la explotación de las marcas existentes o para la identificación de nuevas marcas.

Con la compra de nuevas empresas el primer paso que debe tomarse en cuenta son las licencias que se hayan otorgado además de determinar si la protección es la adecuada. Las auditorias de marcas demuestran el compromiso para evaluar dichos bienes y generalmente resulta en una revisión positiva del licenciante potencial.

Los contratos de licencia deberán revisarse. En la auditoría deberá confirmar si es necesario o no tomar las previsiones necesarias para asegurar la integridad de la marca que se va a licenciar, por ejemplo el control de las provisiones que deben tomarse dependiendo de cada país para determinar si son las apropiadas y establecer si el registro de dichos contratos se ha llevado de acuerdo con las normas de cada país. Adicionalmente se deben revisar dichos contratos para determinar el cumplimiento de las obligaciones adquiridas en dichos contratos por parte del licenciante y por parte del licenciatario.

Una auditoría en marcas puede también identificar puntos críticos en la titularidad de las marcas. En algunos países como México, si una solicitud es presentada en nombre de una persona que no posea los derechos sobre la marca cualquier registro de marca que se obtenga podría ser nulificado en cuyo caso la presentación de una nueva solicitud deberá tomarse en cuenta. Más aún, una marca podría haber sido transmitida a una nueva empresa o cambio de denominación o razón social o fusión de empresas después de la presentación de la solicitud. Por lo tanto es muy importante asegurar que la cadena de sucesos de ésta índole para hacer los cambios necesarios que en el futuro pudieran acarrear problemas que se pueden corregir oportunamente y que son detectados por la auditoría. Estos cambios deben cuidarse debido a que en caso de una demanda de nulidad u oposición dependiendo del país puede resultar en la inhabilidad de obtener un resultado favorable en dichos procedimientos. En algunos países, la falta de registrar debidamente dichos cambios puede no brindar la obtención de un resultado favorable.